La Riese & Müller Homage no es un modelo más en el catálogo de la marca alemana. Es un icono, una bici reconocible al instante que ha evolucionado con el paso de los años sin perder su esencia, esa practicidad que la hace tan envidiable.
No en vano, la Homage es una urbana de fácil acceso, pues carece de tubo superior, que equipa doble suspensión. Es por ello que Riese & Müller confía en su Control Technology, que aglutina suspensión delantera y trasera para crear una experiencia de conducción más cómoda y segura.

No hay duda de que el ciclismo urbano está viviendo el mejor momento de su historia, y las e-bikes tienen un papel fundamental en ello. Según apunta Deloitte, desde 2020 hasta 2023 se venderán en el mundo 130 millones de e-bikes, lo que significa que será el vehículo impulsado por batería más popular de nuestro planeta. Esta es una buena noticia, pero también implica una responsabilidad por parte de los principales artífices del proceso, las marcas de bicis y de componentes.
En este sentido, Riese & Müller anda a la cabeza, pues ya ha elaborado un plan de acción para convertirse en 2025 en la empresa de e-bikes más sostenible del mundo. Además, recientemente ha publicado su primer informe de Responsabilidad Social Empresarial, donde apunta sus metas y sus compromisos, entre otros. No cabe duda de que su estrategia de sostenibilidad es clave, como lo demuestra que su recién ampliado campus de Mülthal (Alemania), que ofrece hasta 10.000 metros cuadrados extra de espacio y más de medio centenar de nuevos puestos de trabajo, sigue enfocado en preservar la ecología y los recursos energéticos. Es por ello que se ha provisto de una instalación fotovoltaica y que también se reutiliza agua de lluvia.
El concepto de la Riese & Müller Homage
Siempre ocurre que lo primero que llama la atención de una bici es su diseño. Es lo primero que vemos, en lo que nos fijamos. Lo que nos enamora o nos desencanta. En el caso de la Homage, es rápidamente reconocible por sus líneas distintivas, que hereda de modelos pasados. Esto es lo complicado; crear un diseño que todo el mundo asocie rápidamente, como la Vespa, el Golf o el Range Rover.
La Homage lo tiene e invita a montar en ella sin temor, ya que no tiene tubo superior que pueda suponer un obstáculo a la hora de poner los pies en el suelo al detenernos. Sin embargo, su cuadro está convenientemente reforzado para que ni la rigidez ni la maniobrabilidad se vean comprometidas.

Un punto esencial de su diseño es el tubo diagonal y su unión con el tubo de dirección, que destaca por sus formas limpias y exentas de soldaduras a la vista. Aunque la Homage es un modelo de aluminio, bien podría pasar por una bici de carbono, estéticamente hablando. Puesto que las nuevas baterías de 625 Wh de Bosch son más largas, la Homage 2021 no aprovecha el tubo diagonal de la anterior versión. En su lugar, la marca ha creado este tubo que es una extrusión de aluminio. En cambio, en el tubo de dirección se recurre a una fundición a presión por gravedad de aluminio, en la que el metal fundido llega al molde en lugar de ser inyectado.
Para llevar a cabo la unión de estas dos tuberías, los ingenieros optaron por una curvatura a la altura de la pipa de dirección, que asegura máxima rigidez y una imagen estilizada en un punto crucial en cuanto a la integridad del cuadro.
Otro aspecto esencial de la Homage es la integración, presente en la zona del motor, en el tubo diagonal para albergar las baterías y en el cockpit. En cuanto a la zona del motor, el pedalier se inspira en la Delite y consta de dos partes distintas que se sueldan, lo que añade rigidez y durabilidad al núcleo, además de permitir una mayor libertad en cuanto al diseño. En este sentido, la propia cubierta del motor Bosch funciona como una extensión del cuadro, a la vez que proporciona protección y permite una buena refrigeración del mismo.
La integración en el tubo diagonal es total, a diferencia de la anterior versión de la Homage, que contaba con una batería integrada y una externa en su configuración con doble batería.
En la Homage 2021 las dos baterías Bosch PowerTube de 625 Wh se insertan a ambos lados y son fácilmente extraíbles. La marca, sin embargo, también comercializa una versión de la Homage con una sola batería.

Por último, el cockpit destaca por una integración que permite guiar los cables por la potencia, montar la luz delantera y ejercer de soporte eficaz para distintos displays Bosch.
Echando una mirada atrás
Pero la Riese & Müller Homage no solo destaca por su fácil acceso, sino también por la practicidad de su portabultos trasero, que admite una carga de hasta 20 kilos. En este caso lo más remarcable es que el portabultos forma parte integral del cuadro. Algo más compacto que en versiones precedentes, mantiene intacta su funcionalidad e incluye una goma elástica Bibia. Además, permite montar bolsas laterales y viene de serie con un práctico antirrobo Abus.

Debido a las nuevas dimensiones del portabultos, el ángulo del dispositivo que guarda el antirrobo ha variado, lo que puede producir cierta incompatibilidad si se circula con el sillín totalmente bajado o con una cesta trasera.
Consciente de esta situación, Riese & Müller ofrece como opción montarlo en el tubo diagonal.

Por lo que respecta al basculante, la Homage 2021 lo hereda de la Delite, con la que también comparte la cinemática de la suspensión, ajustada para suavizar los trayectos urbanos y las excursiones por pistas.
Montaje selecto
Aunque la Riese & Müller Homage 2021 arranca en 6209 euros, la unidad que nos ha cedido la marca para este test equipa numerosos extras que aumentan considerablemente su precio final. Uno de ellos es la transmisión electrónica Rohloff E-14, que ya probamos en la Riese & Müller Supercharger2 GT Rohloff, en la Riese & Müller Superdelite Mountain y en la e-cargo bike Riese & Müller Load 60. Asociada a un buje mecánico Rohloff Speedhub de 14 velocidades, ofrece un rango de 526%, cambia en solo 200 ms, permite distintas configuraciones de cambio y se combina con una correa dentada Gates de carbono, más resistente que una cadena y prácticamente exenta de mantenimiento.

También opcional es el display Nyon de Bosch, el más avanzado de la marca, que ofrece opciones de navegación y que tanto nos gustó en la Riese & Müller Supercharger2 GT Rohloff. Destaca por su facilidad de uso y es grande, a todo color y táctil. A menos de un palmo, encontramos el pulsador de la tija telescópica, otra opción que nos parece muy interesante. De corto recorrido (solo 70 mm) y firmada por X-Fusion, la Manic está pensada para facilitar hacer pie en los semáforos sin bajarnos del sillín.
Así pues, no se trata de la típica tija telescópica que consigue situarnos más abajo para bajar el centro de gravedad de la bici, aunque también lo hace, sino que su uso está más enfocado en la practicidad que en el rendimiento.
En cuanto a suspensiones, la Riese & Müller Homage monta una horquilla SR Suntour Aion de 100 mm y bloqueo que se combina con un amortiguador del mismo fabricante en la parte posterior, prácticamente oculto a la vista, donde aporta 105 mm de recorrido.


Como es habitual en Riese & Müller, la iluminación corre a cargo de Supernova, con el modelo M99 Mini Pro delante, que también ofrece luz larga, y el M99 trasero, con luz de freno. Garantía de seguridad pasiva y visibilidad.

Otro punto destacado de este montaje es la adopción de las cubiertas Schwalbe Johnny Watts, específicas para e-bike, reforzadas, buenas rodadoras y polivalentes para su uso ciudadano y todoterreno. La Homage monta ruedas de 27,5” y unas robustas ruedas Rodi Tryp35 de aluminio.
Sensaciones
La Homage es una bici grande, voluminosa y pesada. Sí, eso es así y si la tenemos que cargar, seguramente tendremos que pedir la colaboración de alguien para subirla por las escaleras o para montarla en el soporte del portabicis. 35 kilos y su volumen no son moco de pavo. Dicho esto, sorprende que una vez sobre ella y en la calle o en el monte esa aparente torpeza se convierta en un rodar fluido. Un rodar fácil y agradable.

Una vez te acostumbras a sus medidas (mide 1,90 metros de longitud y tiene una larga distancia entre ejes de 1190 mm), te das cuenta de lo muy estable y plácida que es la conducción sobre la Homage. Haciendo un símil automovilístico, con quienes compite de tú a tú en las urbes, la Homage vendría a ser una berlina de lujo: estable, cómoda, potente, lujosa, con amplia autonomía y capacidad de carga, y con unas dimensiones considerables. En definitiva, un vehículo para disfrutar del viaje.
Claro está que no es una bici ratonera ni tampoco destaca por su agilidad, pero se desenvuelve bien entre el tráfico y aporta mucha seguridad en marcha. A ello ayuda que todos los puntos de contacto rozan la perfección: los puños ergonómicos Ergon son una delicia; los pedales planos VP-538 con pines se agarran al calzado y aportan soporte más que suficiente para todo tipo de salidas, y el mullido sillín Selle Royal hace que puedas olvidarte de vestir un culotte.
La opción de la tija telescópica, que a priori puede parecer innecesaria, es un acierto rotundo, porque permite hacer pie en las paradas sin necesidad de echarnos hacia delante. No hay que olvidar que estamos antes una bici pesada y voluminosa.

Para que te hagas una idea, el diámetro del tubo diagonal de la versión probada, que equipa la tecnología DualBattery, es de 43 cm, casi el tamaño del bíceps de Schwarzenegger en su máximo apogeo culturista. Eso sí, en cuanto a la tija telescópica, hay que tener en cuenta que la funda del cable se debe ajustar a la altura de sillín que deseemos. Es un detalle importante, ya que si luego bajamos el sillín para dejársela a otra persona, el restante de la funda puede sufrir un enganchón con el basculante. Y eso es sinónimo de problema.
De todas formas, el peso y las dimensiones parecen desdibujarse una vez se pone en funcionamiento la brillante asistencia del motor Bosch Performance CX Gen4, silencioso y con un par motor de 85 Nm que empuja la Homage en todo tipo de situaciones, incluso en pendientes por pistas de piedra suelta de más del 25%. Ni en esas, la Riese & Müller Homage adolece y el motor empuja para que la experiencia sea lo más excitante posible. Y cuando toca frenar, los potentes Magura detienen el conjunto con seguridad y sin rechistar.
Conclusión
La Riese & Müller Homage es una e-bike urbana sofisticada. Premiada con un Design & Innovation Award, tiene un diseño sumamente logrado, la doble suspensión ayuda a que la conducción sea plácida en todo tipo de situaciones y la doble batería asegura que podamos rodar muchas horas (o días) sin necesidad de enchufar el cargador.

Su precio elevado, sobre todo en esta versión exclusiva, y su peso, en especial si la tenemos que portear, son los únicos argumentos en contra de una bicicleta robusta, fácil de conducir y pensada para disfrutar del ciclismo con la máxima seguridad.
