Actualmente, unos 4500 millones de personas —un 56 % de la población mundial— viven en áreas urbanas, un porcentaje que ha crecido considerablemente en las últimas décadas debido a la urbanización acelerada en Asia y África, y que, según las proyecciones de la ONU, se espera que llegue al 68 % en 2050. Por descontado, esta situación genera muchos retos, y la movilidad es uno de los principales.

En España, por ejemplo, más de la mitad de los desplazamientos urbanos que se realizan en coche tienen 5 km o menos, por lo que fácilmente podrían llevarse a cabo en bicicleta. Esto supondría eliminar emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero, una importante descongestión del tráfico, una mayor reducción del número de accidentes y un significativo ahorro económico para los usuarios, más allá de tener ciudades menos ruidosas y habitantes con una mejor condición física.

Aunque a día de hoy sigue echándose en falta una mayor implicación política para promover una movilidad sostenible, las bicicletas eléctricas han demostrado con creces que son una eficaz alternativa al automóvil en la ciudad. Pero hay otro tipo de bicicletas eléctricas, las S-Pedelec o Speed e-Bikes, que pueden maximizar la solución a esta problemática, sobre todo en distancias más largas. Sin embargo, a día de hoy, todavía son muy desconocidas por el gran público que, en ocasiones, tiene una imagen distorsionada ellas.
Speed e-Bikes

Las Speed e-Bikes (o bicicletas eléctricas de alta velocidad) son una categoría de bicicletas eléctricas que proporcionan una asistencia hasta 45 km/h, en lugar de los 25 km/h habituales en las Pedelec, y tienen un motor con una potencia que en algunos casos puede alcanzar hasta 4000 vatios. Para su conducción, es necesario tener el permiso de conducción de clase AM, el mismo que se usa para los ciclomotores, pues están tipificadas como tal. Eso exige que dispongan de matrícula y seguro de responsabilidad civil. Además, su equipamiento de serie incluye elementos de seguridad como bocina, luces delanteras y traseras y espejo retrovisor, y en algunos casos puede comprender el sistema antibloqueo de frenos ABS o cubiertas específicas para Speed e-Bikes.
Riese & Müller es el fabricante con una gama más extensa de Speed e-Bikes en nuestro país, ya que la mayor parte de sus modelos eléctricos también están disponibles en esta versión más rápida. Incluso en su gama de e-cargo bikes. No obstante, el factor diferencial de la firma alemana es que es pionera en ofrecer la bicicleta sin que el cliente deba realizar la homologación de la misma, puesto que esta se efectúa directamente en Alemania. De esta forma, solo es necesario pagar el Impuesto de Circulación y pasar la correspondiente ITV al cabo de tres años.

Aunque las Speed e-Bikes gozan de una buena popularidad en Bélgica y Suiza —en el país helvético representan un 20 % de las bicicletas eléctricas—, en el resto de Europa su penetración en el mercado apenas alcanza el 1 %. No obstante, son una alternativa muy interesante al automóvil, especialmente en trayectos urbanos e interurbanos, gracias a su mayor velocidad máxima. Para conocer más de cerca el potencial de las Speed e-Bikes y sus particularidades, hemos sometido a un intenso test a la Riese & Müller Charger4 GT vario HS.
El factor diferencial de la velocidad
Riese & Müller se caracteriza por ofrecer una fabricación robusta y de calidad prémium en sus cuadros, siempre de aluminio. Estos son idénticos en las versiones Pedelec y S-Pedelec, lo que enfatiza lo muy reforzados y duraderos que son. En el caso de la Riese & Müller Charger4 GT HS, la principal diferencia radica en motor, un Bosch Perfomance Line Speed.

Con una potencia de 250 vatios, un peso de 2,9 kg y un par motor de 85 Nm, es capaz de asistir hasta el 340 %, igual que un Perfomance Line CX, aunque hasta a 20 km/h más. Su respuesta de arranque es deportiva, a diferencia del Performance Line SX, más sensible, o del Cargo Line, más potente, y admite cadencias de hasta 120 rpm. Cuenta con los cuatro modos de asistencia conocidos (Eco, Auto, Sport y Turbo) y nuestra unidad equipaba como opción el display Kiox 300 (121,90 euros) y el RX Chip (152,90 euros), gracias al cual la bicicleta está conectada con la app RX Connect e informa de su localización y de estadísticas de marcha automáticamente mediante GPS.

Este motor se alimenta de una batería integrada PowerTube de 750 Wh que, en esta Charger4 GT vario HS de test, se complementaba opcionalmente con un range extender Power More 250 (457,90 euros). Este es relativamente ligero (1,6 kg), se integra como un bidón en el tubo diagonal y proporciona un 33 % de autonomía extra, un equivalente a unos 50 km.
Más allá del sistema eléctrico de Bosch, la Riese & Müller Charger4 GT HS se diferencia de su homóloga en versión Pedelec en que lleva un espejo retrovisor, una bocina y matrícula. De forma opcional, permite instalar el sistema Bosch eBike ABS 2.0 (406,90 euros), un plus en seguridad que ya es un estándar en la industria de la motocicleta.
Sensaciones en marcha

Aunque conocemos bien la Charger4, que ya habíamos probado en su versión Pedelec, este es el primer test que realizamos a una speed e-bike. Dicho esto, hay que apuntar que tiene un funcionamiento muy parecido, si no calcado, salvo por el hecho de que el corte de asistencia se produce a los 45 km/h. Pero no te lleves a engaño, la Riese & Müller Charger4 GT vario HS no es un cohete. Ni asiste como si nada hasta esta velocidad que nos permite circular de tú a tú con los demás vehículos de motor en la ciudad y las afueras. Para llegar al corte hay que esforzarse. En llano, es fácilmente asumible incluso con el modo Eco. Pero cuando el asfalto pica hacia arriba, es conveniente pasarse a un modo de mayor asistencia como el Sport (240 %). En estos casos, no se alcanzan los 45 km/h, pero puedes circular a 30 o 35 km/h, lo que la convierte en una bicicleta notablemente más rápida que una e-bike convencional.

Con un equipamiento que incluye el range extender y un candado de cadena Abus opcional en una bolsa bajo el sillín (50,90 euros), el peso de esta Riese & Müller supera los 34 kg, casi como tres bicicletas eléctricas de carretera, por lo que precisa un mayor consumo energético para funcionar. Aun así, el Bosch Performance Line Speed se muestra infatigable. Lo probamos en combinación con un cambio Enviolo 380 de buje progresivo y una transmisión por correa dentada Gates CDX, una opción fiable y silenciosa. Es cierto que añade algo de peso al conjunto en comparación con una transmisión convencional por cadena como la Shimano XT, pero ofrece una mayor durabilidad, especialmente bajo alta carga.

Por ciudad, la conocida postura erguida de la Riese & Müller Charger4 GT vario HS favorece el confort y la maniobrabilidad. Centrándonos en la comodidad, el combo formado por la horquilla de suspensión SR Suntour Mobie 34, de 100 mm de recorrido, y la tija de sillín con suspensión Cane Creek New Thudbuster ST, que brinda hasta 50 mm de absorción y es fácilmente ajustable en función de nuestro peso, es simplemente espectacular. Logra que la bicicleta amortigüe las irregularidades sin que su rendimiento se vea mermado. Y cuando toca frenar fuerte, los potentes frenos Magura detienen la Riese & Müller Charger4 GT vario HS con eficiencia y seguridad, mientras que la luz trasera con luz de freno integrada avisa al resto de vehículos.
El único hándicap que le encontramos en cuanto a su uso urbano es que las Speed e-Bikes no pueden utilizar el carril bici debido a su mayor asistencia, lo que obliga a circular por la calzada con el resto de vehículos de motor. En este sentido, también hay que llevar un casco que cumpla con la homologación NTA 8776, como el Abus Purl-Y Ace que usamos en este test y que están más reforzados.

Sin embargo, es al salir del núcleo urbano y enfrentarse a mayores distancias cuando se revela la verdadera magia. Es entonces cuando se acrecientan las diferencias entre las S-Pedelec y las Pedelec. Realizar trayectos de 15 o 20 km no es un obstáculo, ni por la velocidad ni por la autonomía, así que ahí está su punto fuerte. Porque si tienes pensado recorrer más distancia, avanzarás más deprisa.
Durante este test también quisimos probar la autonomía y su rendimiento máximo. Para ello recorrimos una carretera secundaria habitual en nuestros entrenamientos de carretera hasta Molins de Rei. En total, 43 km y 1000 m de desnivel positivo, que recorrimos exclusivamente con el modo Turbo y a una intensidad máxima, llegando a superar las 170 pulsaciones por minuto.

La autonomía no se vio especialmente resentida gracias al range extender, pero lo más llamativo es que batimos en casi 30 minutos nuestro mejor crono con una bici de 7 kilos, rodando a una media superior a 31 km/h. También apreciamos un mayor zumbido del motor al pedalear a máxima intensidad.
Vídeo
Fotos
Conclusión
Las S-Pedelec como la Riese & Müller Charger4 GT vario HS son una alternativa real y sostenible al automóvil en desplazamientos urbanos e interurbanos. Debido a que su implantación es prácticamente testimonial, todavía hay ciertas barreras por superar, como el precio de los seguros, notablemente más caros que en Alemania. Pero estas bicicletas tienen un potencial de crecimiento innegable y, a medida que esto suceda, las tarifas acabarán por regularizarse. La movilidad exige cambios y bicicletas como la Riese & Müller Charger4 GT vario HS ofrecen soluciones de gran valor.










