Aunque la competencia aprieta y grandes firmas estadounidenses se han subido recientemente al carro de las e-cargo bikes, Riese & Müller sigue marcando el camino a seguir. Gracias a la solvencia contrastada de su calidad de fabricación y a su amplio conocimiento de las demandas de los ciclistas urbanos, el fabricante alemán sigue en el top of mind de los consumidores a la hora de adquirir una bicicleta eléctrica urbana o una e-cargo bike, y encabeza la clasificación de las marcas mejor valoradas en Alemania, según una encuesta de la revista SAZbike realizada a más de 450 tiendas germanas.

Riese & Müller, además, aspira a convertirse en la empresa más sostenible del sector de las bicicletas eléctricas en 2025. Es por ello que recientemente ha publicado su cuarto Informe de Responsabilidad Social Empresarial en el que se detallan sus logros más destacados.
Estos son: una reducción de las emisiones totales de carbono en un 35 % con respecto al año anterior, el uso de aluminio reciclado en la fabricación de los cuadros —también en la Carrie, por descontado—, la reducción de las emisiones relacionadas con la fabricación de la e-cargo bike Load 75 en un 42 % con respecto al modelo de 2019/20, el diseño circular como principio de desarrollo de producto y, por último, proyectos piloto con embalajes reutilizables para el envío de bicicletas y piezas pequeñas.

En nuestro país, según los datos proporcionados por el informe del sector de la bicicleta, que publica anualmente la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) en colaboración con Cofidis, las bicicletas eléctricas mantienen una evolución alcista, con un aumento en la venta de unidades del 2,28% respecto a 2022, con un total de 241 000 unidades vendidas.
Por cuarto ejercicio consecutivo, son las que más facturan (45,2 %) y destaca el creciente aumento de las e-cargo bikes, de las que se vendieron cerca de 2500 unidades. No hay duda de que este segmento tiene un potencial de crecimiento enorme, a pesar de las mejoras en cuanto a infraestructuras que a día de hoy todavía se echan en falta (más carriles bici, parkings adaptados) y también con respecto a incentivos fiscales o a ayudas a la compra como ocurre en Portugal, donde se ha bajado el IVA del 23 al 6 %, por ejemplo.
El último exponente entre las e-cargo bikes prémium es la Riese & Müller Carrie, una inteligente alternativa al segundo coche en la ciudad que hemos probado en primicia.
Concepto singular
En el mundo de las e-cargo bikes encontramos dos tipos de vehículos: las Long John, bicicletas con un amplio espacio de carga en la parte frontal, y las long tail, bicis que llevan la carga en la parte trasera, más larga de lo habitual. La Riese & Müller Carrie se engloba dentro de la categoría de las Long John, pero presenta novedades muy interesantes que le confieren un concepto bien singular.

Por una parte, a diferencia del resto de modelos de carga frontal de la firma de Mühltal (Packster, Transporter y Load), la rueda trasera es de 20 pulgadas, en lugar de 26. Gracias a esto, la distancia entre ejes se reduce en 320 mm con respecto a la Packster2 70 y la longitud total pasa de 2,49 metros a 2,09 metros. Es decir, es 40 cm más corta. Las vainas, gracias a la rueda posterior de 20 pulgadas, se acortan 34 mm, lo que permite una mayor maniobrabilidad al callejear, y el peso final de la bicicleta también es más contenido: 35,7 kg en lugar de 43. Sin embargo, el peso máximo autorizado es idéntico en todas la e-cargo bikes de la marca: 200 kg.

Evidentemente, todos estos argumentos juegan en favor de un mayor dinamismo en marcha. No en vano, esa es la gran baza de la Riese & Müller Carrie. Porque ofrece las ventajas de carga de una Long John, pero a la vez sus medidas más contenidas hacen que algunos usuarios que no precisan de tanta capacidad de carga la vean como la opción ideal. Y es que, de hecho, por medidas está más cerca de la polivalente Riese & Müller Multitinker, una long tail con ruedas de 20 pulgadas, que del resto de modelos de carga frontal.

Y si todo esto no fuera suficiente, el factor determinante es que su plataforma de carga, la Basis Box, solo mide 45 cm de ancho, lo que permite circular como en una bicicleta estándar y aparcarla sin problemas. Nuestra unidad de test venía con la Flex Box opcional (406,90 euros), con sillas para dos niños (203,90 euros), que, cuando no se usa, se puede plegar, con el consiguiente ahorro de espacio lateral que eso implica. Y en el caso de que tu principal preocupación sea la carga de objetos, la bolsa de carga, con capacidad de hasta 90 litros, es una opción ganadora.
Finalmente, también se puede recurrir al portaequipajes opcional con sistema MIK (101,90 euros), que permite cargar hasta 27 kg y acoplar una silla infantil.
Asistencia de primera
La Riese & Müller Carrie incorpora la probada unidad motriz Bosch Performance Line, que tiene un par motor de 75 Nm, pesa 3,2 kg y asiste hasta el 340 %. Provista del smart system de la marca alemana, se alimenta de una batería Bosch PowerPack 545 Wh de iones de litio, que va dispuesta de forma vertical externamente, pesa 3 kg Y anuncia una autonomía de hasta 60 km.

En este caso, no es posible llevar una segunda batería (tecnología DualBattery), aunque opcionalmente el fabricante ofrece una batería de mayor capacidad, la PowerPack 725 Wh (203,90 euros) para los ciclistas que quieran disfrutar de una mayor autonomía. En este caso, el peso de la batería aumenta hasta los 4 kg.

En cuanto al display, nuestra unidad de test venía con el Intuvia 100, que ofrece la información clara y fácilmente entendible gracias a su gran tamaño de letra. Se combina con el mando LED Remote, que permite seleccionar los distintos modos de asistencia y cambiar las pantallas.
Disfrutando por la ciudad
Notablemente más compacta que sus hermanas de carga frontal, la Riese & Müller Carrie proporciona esa sensación de fluidez y finura tan propias de la marca alemana. Al hilo de esta calidad de conducción, hay que destacar la amortiguación, ya que, tanto con la horquilla SR Suntour como con la tija con suspensión By.Schulz G.2 ST con funda (152,90 euros), además de las cubiertas de ancho balón y el mullido sillín, se suavizan los impactos y el rodar en entornos urbanos es aún más cómodo.

Como es habitual en otros modelos de la firma, tales como la Tinker, la Multitinker o la Load, la potencia es fácilmente ajustable en ángulo y altura. Esto permite que con un solo cuadro puedan disfrutar de esta e-cargo bike ciclistas con una altura comprendida entre 1,5 y 2 metros. En cuanto a los puños, son ergonómicos y muy cómodos, y en el derecho encontramos el intuitivo y silencioso sistema de cambio giratorio Enviolo 380, asociado a una correa dentada Gates CDX de carbono. Esta transmisión es garantía de durabilidad, escaso mantenimiento y muy poco ruido. Eso por no mencionar que las manchas de grasa en los pantalones ya son historia.

La frenada es un punto importante en un vehículo capaz de transportar hasta 80 kg en su parte frontal y 27 kg en la zona trasera. Sin embargo, los frenos Magura con discos de 180 mm manejan la situación con máximo control y seguridad. No obstante, nos hubiera gustado contar con al menos la opción de equipar el nuevo ABS de Bosch.
En cuanto a la plataforma de carga abatible Flex Box, fabricada en polipropileno expandido (EPP) y 100 % reciclable, para abrirla primero hay que girar un mando en el sentido de las agujas del reloj y desplegar la parte izquierda y luego la derecha. Una vez desplegadas completamente, se escucha un “clic”. Para volver a plegarla, hay dos tiradores a la altura de las piernas del ciclista, uno en cada lado: primero hay que tirar del derecho y después del izquierdo. Esta sencilla operación se realiza en escasos segundos. También se incluye una funda para cubrir la caja en caso de transportar mercancías (para evitar que se mojen).

Callejeando, la conducción es de todo menos intimidante. Sobre la Riese & Müller Carrie te sientes cómodo y confiado. Y accionar el caballete doble es pan comido. Pedalear con ella es muy agradable, máxime cuando sabes que tienes un vehículo de carga con asistencia, por lo que solo te cansarás lo que quieras y te llevará a buen puerto, porque tiene suficiente autonomía para hacer los recados habituales por la ciudad. De hecho, lo normal es cargarla una o dos veces a la semana. Un punto curioso a tener en cuenta es que, debido a su sistema de dirección, si giras hacia la derecha, gira más que hacia la izquierda. Así pues, aunque su reducido radio de giro permite maniobrar con facilidad por entornos estrechos, este no es simétrico.

Por último, y fiel a su filosofía de concienciación medioambiental, el cuadro de la Riese & Müller Carrie se ha fabricado en aluminio reciclado y está recubierto de pintura en polvo. Está disponible en tres opciones de color: aqua, anise y shadow.
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Fotos






















Conclusión
Más corta y estrecha que una e-cargo bike de carga frontal, pero con mayor capacidad de carga que una long tail, la Riese & Müller Carrie destaca por su concepto versátil y modular. Tanto si la quieres para llevar a los niños a la escuela como si tienes en mente hacer la compra de la semana o recados para tu negocio, esta es una bicicleta pensada para durar que, además, permite reciclar sus componentes al final de su vida útil. Disponible desde 5899 euros, su precio es elevado, pero su amortización al cabo de unos años en términos de dinero, salud y disfrute, es un objetivo fácilmente alcanzable. Es solo cuestión de valores.